lunes, 21 de abril de 2014

Corrección de manuscrito





"Escribir es una frustracón que causa placer"
Héctor Aguilar Carmín. 






Corrección de manuscrito

El editor tiene dos grandes responsabilidades. La primera consiste en la búsqueda y publicación de manuscritos, la segunda es la decisión de publicar el manuscrito, es la corrección de éste y su preparación para la imprenta. Así que el trabajo de preparar el manuscrito para el tipógrafo se llama corrección.
La función del corrector es la de ayudar al autor a presentar sus ideas escritas de manera nítida, ordenada y eficaz. Además de que debe presentar un trabajo limpio, corregido con precisión y marcadas claramente las instrucciones para el tipógrafo, con la finalidad de que las correcciones posteriores se reduzcan al mínimo.
Los aspectos que un corrector debe cuidar se pueden agrupar en siete categorías que se abordarán en el orden siguiente:
1.       Legibilidad
Cada letra de cada palabra del manuscrito debe ser clara y legible, de manera que le tipógrafo pueda leer fácil y rápidamente para dedicarse por entero a su difícil y muy técnica labor, sin necesidad de preocuparse por lo que quiso decir el autor. La responsabilidad del corrector de estilo consiste en dejar un manuscrito tan claro que el tipógrafo sin detenerse a pensar  sepa que es lo que va tipografiar. 
2.       Unificación
El corrector tiene la responsabilidad de velar por la unificación de principio a fin, independientemente de que se base en las normas de una guía de consulta o establezca sus propios criterios. Teniendo en cuenta factores como:
·         Ortografía
·         Traslineación
·         Puntuación
·         Abreviaturas
·         Formas alternativas
·         Unificación de materia axiliar
·         Otros problemas ( uniformidad del manuscrito)

3.       Gramática
Otra responsabilidad del corrector es asegurarse de que el manuscrito esté gramáticamente correcto cuando es turnado al tipógrafo. La única regla gramatical es aceptar los lineamientos gramaticales que son trazados por el buen gusto y la preparación. Ya que un reto inminente es mejorar la gramática del manuscrito sin alterarla idea que el autor desea crear.

4.       Claridad y estilo
Este paso es más definido en los libros del campo literario que del de difusión. Ya que frecuentemente el corrector debe crear una relación muy estrecha con el autor para poder conseguir descifrar las ideas y los aspectos gramaticales respetando el estilo.

5.       Veracidad de la información
En este caso el corrector debe tener en cuenta que no puede investigar cada dato propuesto por el autor, pero debe tener en cuenta que si existen datos duros, estos deben ser investigados y confirmados. El nivel de conocimiento del corrector debe ser igual de alto al del autor. Investigar e indagar en cualquier información es necesaria para conseguir un mejor trabajo.

6.       Propiedad y legibilidad
En este caso, el corrector debe poner mucho cuidado en las cuestiones legales, revisar cada punto del manuscrito que pudiera causar algún problema, observar detalle a detalle cada rincón que tenga influencia con cuestiones legales.

7.       Detalles de la producción
El corrector debe cerciorarse de que el manuscrito esté cien por ciento completo. Incluyendo todos los elementos que necesita un manuscrito para poder llamarse libro. Incluyendo portada, tabla de contenidos, prefacio, pies de página, ilustraciones, pies de ilustraciones, mapas, capítulos, etcétera.

Así pues, la labor del corrector es desempeñar un trabajo eficaz. Cuidando la edición con inteligencia y diplomacia. Permitiendo  reconocer la satisfacción del trabajo final.







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